Además de publicaciones virales, circuló un audio atribuido a Mencho que fue objeto de verificación periodística: reportes señalan que no era auténtico y presentaba indicios de generación con IA.
El punto crítico: “lo vi en redes” no es fuente
Para efectos legales, una red social no reemplaza verificación. Cuando un canal difunde un audio o imagen “filtrada” sin trazabilidad, se expone a:
Afectación al buen nombre por amplificar una narrativa falsa.
Negligencia editorial si ignoró señales de alerta (origen desconocido, falta de contraste, inconsistencia técnica).
Estándar razonable de diligencia en era IA
Un medio mínimamente diligente debería:
Identificar el origen del archivo (primer upload, fecha, ediciones).
Contrastar con fuentes primarias.
Etiquetar claramente “no verificado” (no como excusa, sino como aviso real).
Actualizar/rectificar cuando aparezcan verificaciones que desmienten.
La IA volvió barato fabricar “evidencia”. Eso hace más costoso —legalmente— publicar sin diligencia.